

En el Parque de los Monos, vivió hace muchos años una mona llamada Juana. Fue famosa por su sonrisa cuando le dabas algo de comer, y por los pellizcos que te daba si te acercabas demasiado.
Así eran los domingos por la mañana en los 80’ en Huelva. Ibas a Baltasar a comprar petardos, parabas en Casa Miguel a tomarte un Godoy y terminabas en el Parque de los Monos echándole cáscaras de altramuces a la Mona Juana y poniendo el dedo en la fuente del estanque para mojar a los patos.
Aquel zoo de Huelva terminó porque tenía que terminar, porque las condiciones de los animales no pasaron la prueba del tiempo y porque aquellos niños ya crecieron. Sirva el nombre de este restaurante como pequeño homenaje a aquella entrañable mona, que como la infancia, sigue siendo tan querida y añorada.
LA HUELVA DE LOS 80'


